
Muchas organizaciones invierten en herramientas de seguridad, respaldos y monitoreo pero pasan por alto un aspecto fundamental: quién tiene acceso a qué.
Con el tiempo, es común que se acumulen permisos, se mantengan accesos que ya no son necesarios o incluso existan cuentas compartidas entre distintos usuarios. El problema es que, cuando ocurre un incidente, estas situaciones pueden transformarse en una puerta de entrada para atacantes o dificultar la identificación de lo que realmente sucedió.
Los accesos privilegiados son aquellos que permiten realizar acciones críticas dentro de la organización, como modificar configuraciones, administrar sistemas, acceder a información sensible o gestionar usuarios.
Sin embargo, es frecuente encontrar escenarios como:
Cuando esto ocurre, aumenta significativamente el riesgo de errores, abuso de privilegios o accesos no autorizados.
Un escenario habitual ocurre cuando, por ejemplo, un colaborador cambia de cargo dentro de la organización. Aunque sus responsabilidades cambian, muchas veces mantiene los permisos anteriores y además recibe nuevos accesos. Con el paso del tiempo, algunos usuarios terminan acumulando privilegios que exceden ampliamente sus necesidades reales y, si una de estas cuentas es comprometida, el atacante puede acceder a sistemas críticos con mayor facilidad y generar un impacto mucho mayor.
En asumir que, una vez otorgado un acceso, este puede mantenerse indefinidamente.
La gestión de identidades y accesos debe ser un proceso continuo, no una tarea puntual. Cada permiso adicional representa una posible superficie de ataque.
Por eso, uno de los principios más importantes en ciberseguridad es el de mínimo privilegio: cada usuario debe contar únicamente con los accesos necesarios para realizar su trabajo.
La falta de control sobre los accesos privilegiados puede generar:
En muchos casos, los atacantes no necesitan vulnerar sistemas complejos: basta con comprometer solo una cuenta con privilegios excesivos.
Controlar los accesos privilegiados requiere combinar tecnología, procesos y gobernanza.
Algunas medidas recomendadas son:
Además, es importante realizar revisiones periódicas de identidades y accesos para asegurar que los permisos sigan siendo coherentes con las funciones de cada usuario.
En ISC ayudamos a las organizaciones a fortalecer la gestión de identidades y accesos, reduciendo riesgos asociados a cuentas privilegiadas y mejorando la visibilidad sobre quién accede a qué dentro de la organización.
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Fecha: Miércoles 17 de junio de 2026
Horario: 10:00 hrs. - 11:00 hrs (Chile)
Modalidad: Online
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¡Nos vemos!